El riesgo en tecnología operativa: por qué sigue fuera de la agenda de las directorios
Las juntas directivas priorizan la ciberseguridad de datos, dejando de lado las vulnerabilidades críticas en la tecnología operativa industrial (OT).
La brecha entre IT y OT
A pesar del incremento en la digitalización de los procesos industriales, las conversaciones en los niveles ejecutivos suelen concentrarse en la protección de la información y la privacidad de los datos. Este enfoque genera una desconexión con los riesgos asociados a la tecnología operativa (OT), que gestiona los sistemas físicos y procesos de producción en sectores clave como la energía, la manufactura y el transporte.
Mientras que la ciberseguridad de la información (IT) se enfoca en la confidencialidad, la seguridad de los sistemas OT prioriza la disponibilidad y la integridad de los procesos. Un fallo en el entorno operativo no solo implica una pérdida de datos, sino que puede derivar en interrupciones físicas, daños a la infraestructura o riesgos para la seguridad humana.
Desafíos en la gestión de riesgos industriales
La falta de visibilidad sobre los activos industriales impide que los directores comprendan la magnitud de las amenazas actuales. Los principales obstáculos detectados incluyen:
- Sistemas heredados: Muchos entornos de producción operan con maquinaria diseñada hace décadas, sin capacidades nativas de seguridad digital.
- Convergencia tecnológica: La integración de redes industriales con la nube y sistemas corporativos expande la superficie de ataque de manera exponencial.
- Déficit de talento: Existe una escasez de profesionales que comprendan simultáneamente la ingeniería de procesos y la ciberseguridad avanzada.
Hacia una gobernanza integral
Para mitigar estas vulnerabilidades, las organizaciones requieren una integración real de la seguridad operativa en su estrategia de gestión de riesgos corporativos. Esto implica que los directivos deben dejar de tratar la seguridad industrial como un problema puramente técnico y comenzar a abordarlo como un riesgo de continuidad de negocio.
La implementación de marcos de trabajo unificados y una comunicación fluida entre los departamentos de ingeniería y los de sistemas es fundamental para reducir la brecha de exposición. Sin una supervisión directa desde el directorio, la tecnología operativa seguirá siendo el eslabón más débil en la cadena de resiliencia empresarial.
